Danistorias, un blog diferente al resto

Dani y sus historias

El peligro de humanizar al perro

Hemos hablado con nuestro adiestrador canino en referencia al tema de humanizar a un perro, y esto ha sido lo que nos ha comentado:

En las consultas a mis clientes trato muchos perros “rebeldes”, que son difíciles de manejar, que tienen casi siempre problemas con la manipulación y que amenazan con morder (o muerden) si se les obliga a hacer algo que no quieren o si los dueños hacen algo que al perro no le vienen bien.

Es lamentable esta situación porque en la mayoría de casos estoy frente a personas que se preocupan por hacer las cosas bien, son responsables y suelen tener muy buena intención. Lo que ocurre, en la mayoría de los casos es que no se ha advertido  que el perro iba ganando terreno y subiendo en la jerarquía familiar hasta que ha logrado el control de la situación.

Aunque es indudable que hay perros con una tendencia genética a controlarlo todo e imponerse y otros que ceden más fácilmente, normalmente es el exceso de mimo lo que desencadena  que el perro tenga estos comportamientos rebeldes o agresivos. . Su aspecto de indefensión cuando son cachorros, el miedo a que nos guarde rencor, la falta de tiempo para imponer una disciplina, etc., van dando lugar a pequeños éxitos del perro en las ocasiones en las que claramente no quiere hacer lo que nosotros queremos que haga. Si tiene un historial suficiente de éxitos y un carácter dominante pronto se sentirá capaz y con derecho a llevarnos la contraria.

El adiestrador canino en valencia continúa con su explicación… curiosamente, se llama humanizar a esta forma de educar a los perros sin autoridad, cuando las consecuencias de dicha educación en los niños tiene las mismas consecuencias. Curiosamente también, en las familias donde se dan estos casos de perros rebeldes, los hijos suelen ser muy educados y respetuosos. Hay adultos que le permiten a su perro lo que no le permiten a su hijo.

Cuando hablo de humanización me refiero a atribuir al perro la capacidad de reflexionar sobre lo correcto o incorrecto desde el punto de vista ético-cívico de su conducta, en lugar de sacar una conclusión sobre las ventajas y desventajas inmediatas de sus acciones para él mismo. Por eso las acciones de los perros deben tener una consecuencia inmediata si queremos educarlos. No podemos ceder ni dejarlo para luego y que se pase solo, ni nos puede dar pena poner los medios para que nuestro perro se porte bien.

Cuando decimos que no hay que humanizar al perro debemos entender que nos referimos a que  los perros viven mucho más en el presente que los humanos. Un perro no nos guarda rencor por algo que le hicimos, ni nos culpa por algo que le ocurra., tampoco va a tramar como vengarse o como resolver un conflicto que le angustia porque no tienen conflictos de ese tipo. Cuando hablamos de humanizar hablamos de atribuir a los perros sentimientos y conciencia humana. No es que los perros no tengan sentimientos, pero no los tienen como los humanos, tan obvia es una cosa como otra. Un perro no perdona, vuelve a confiar…que es ligeramente distinto.

Humanizar así a un perro da una perspectiva errónea para interpretar las consecuencias de nuestros actos hacia ellos y para darles una educación. Por ejemplo, no podemos castigar a un perro sin el paseo de la noche por haberse comido el queso que estaba sobre la encimera,no la va a relacionar, no lo estamos educando. Ni va a dejar de morder los muebles cuando está solo si le damos un premio al irnos y le decimos con cariño que hay que trabajar pero que volveremos pronto.

Comments are currently closed.